The Kindle Fire, Amazon’s heavily promoted tablet, is less than a blazing success with many of its early users. The most disgruntled are packing the device up and firing it back to the retailer.
La traición de Twitter - juanlusanchez.com
Twitter ha anunciado que podrá censurar cualquier comentario que sea delictivo en el país desde el que se publica, a petición de las autoridades locales y atendiendo a las peculiaridades de cada gobierno a la hora de entender la libertad de expresión. El tuit sería invisible para los usuarios del país donde sea supuestamente delictivo, aunque permanecería visible para el resto del mundo.
De esta manera se reducirían las posibilidades de que esta herramienta pueda volverse a utilizar para canalizar la necesidad de expresarse y organizarse de activistas, periodistas, empresarios o líderes de opinión en aquellos países donde no estar de acuerdo con lo oficial sea, de una manera u otra, delito.
Twitter traiciona al fenómeno que le ha encumbrado como referencia para la historia, para los libros sobre política y libertades que se escribirán dentro de pocos años.
¿Por qué Twitter ha tomado esta decisión?
Si hay que responder en una palabra: China.
Twitter es una de las redes sociales más importantes del mundo y, sin embargo, no acaba de encontrar su modelo de negocio. Tiene 100 millones de usuarios activos en el mundo y no es capaz de sacarle tanto partido como Facebook, Google o incluso otras más pequeñas.
Por eso Twitter, como empresa, necesita expandirse: necesita el favor, la acogida, de países donde la disidencia no se permite. Yahoo o Google ya lo hicieron antes: enarbolar la libertad de expresión hasta el día que quieres penetrar en el mercado chino.
Dice textualmente el comunicado de Twitter:
“Casi todos los países del mundo consideran que la libertad de expresión es un derecho humano. (…) Muchos otros países piensan que la libertad de expresión conlleva una responsabilidad y tiene unos límites”.
Bravo. Dicho así parece que la libertad de expresión es de por sí irresponsable y no tiene límites en los países donde se considera un derecho fundamental.
Y a Twitter se le escapan algunos detalles: que han crecido gracias al uso de millones de personas en busca de libertad en esos países (Egipto, Túnez, Libia…), que en su momento favorecieron las protestas dentro de Irán, por ejemplo, o que han recibido más publicidad de la que nunca pudimos soñar gracias a su áurea revolucionaria. Hay que suponer que esto último se ha convertido en un problema comercial.

Ilustración: (cc) Shahab Shakib Passand
Twitter copia a Google. Y no es casual: quien pilota esta decisión dentro de la compañía es Alexander Macgillivray, que había trabajado en Google y donde diseño la estrategia de censura para ampliar el mercado. Usar el buscador en China o Marruecos es una experiencia muy recomendable.
En China, por ejemplo, lo que triunfa no es Twitter sino Weibo, que cuenta con cierta tolerancia del gobierno y que censura cuando hay que censurar. Y la empresa californiana quiere comerle terreno en un lugar donde se exige que las empresas de lo digital, a los reguladores y a la policía trabajen “más duramente” para limpiar los sitios web, blogs y microblogs de “rumores tóxicos”.
Desde ese punto de partida, las valoraciones menores sobre lo que particularmente no nos gusta de Twitter quedan empequeñecidas. Que a veces uno recibe insultos, amenazas, suplantaciones o que hay perfiles muy nocivos socialmente… Cierto. Pero está en juego mucho más.
Prueba a amenazar de muerte a alguien en Twitter. Es delito y serás detenido por ello. Prueba a compartir contenido pederasta. Tu IP será rastreada y ve contratando un abogado. Para juzgar ya está la justicia de cada país. Si alguien hace un uso indebido de su capacidad de expresión, hay garantías públicas contra eso. Y si hay un problema de cómo perseguir delitos cometidos contra ti desde fuera de tu país, entonces la solución es la justicia universal y el derecho internacional, no la censura.
Otra trampa argumental: igual que los medios de comuniación moderan los comentarios, ¿por qué Twitter no va a hacerlo como corresponsable de lo que se publica? Porque Twitter no es un medio, no editorializa, no construye un discurso propio. Twitter es una herramienta. O quiere serlo, al menos.
Si alguien recibe una amenaza de muerte por teléfono, ¿se nos ocurriría pedirle a la empresa telefónica que le corte la línea como solución al problema?
Y por fin hay un asunto puramente práctico: Twitter es muy débil como gestora de comunidad. Es un producto desarrollado más por el ingenio colectivo de sus usuarios que por la propia empresa. Cualquiera que haya tenido alguna vez algún problema como usuario de Twitter y haya intentado ponerse en contacto con sus servicios técnicos, habrá comprobado que la atención al usuario es simplemente inexistente. Si Twitter no tiene la capacidad, o no quiere tenerla, de manejar a su comunidad de usuarios, ¿cómo cree que puede estar pendiente de todos los supuestos comentarios delictivos? Para eso hay un atajo peligroso: la censura previa, los perfiles desautorizados por petición de las autoridades de cada país.

Fotografía de la Plaza Tahrir de Egipto subida ayer a Twitter por @sandmonkey

I heard it first on the