The Truth About Infographics - Buzzfeed

Wiki life - 233grados.com

Jeff Jarvis reflexiona sobre las lecciones que Wikimedia Foundation puede ofrecer a las empresas e instituciones públicas. Señala que Wikipedia, plataforma donde la gente comparte sus esfuerzos de forma desinteresada, podría servir de ejemplo para crear herramientas donde los ciudadanos asuman algunas tareas del gobierno, y cree que los clientes de empresas pueden ayudar a mejorar sus servicios si se les da la plataforma necesaria. Ha llegado el momento de crear una organización verdaderamente pública, sostiene.

“Todo el mundo aporta sus miguitas de conocimiento a la tarea; si no fuese así seríamos peores”. Me encanta esa frase sobre cómo animar a la gente a aportar más conocimientos a la Wikipedia y que me dijo en una conversación Sue Gardner, directora ejecutiva de la Wikimedia Foundation.

Gardner acababa de presentar los resultados de un gigantesco proyecto estratégico realizado durante un año con unos mil wiki-colaboradores en unas cuantas docenas de idiomas, lo que ha producido como resultado 26.000 páginas y un montón de buenas ideas, como la revisión por expertos de artículos; el uso offline, distribuido, de la Wikipedia; y la universidad basada en el wiki, en donde la investigación y el conocimiento no se pierden.

Gardner dice que empezaron el proyecto sabiendo que habría “una gran posibilidad de fracaso”. Era posible, aunque poco probable, que nadie asistiera a la fiesta. Era más probable, en mi opinión, que se impusieran los intereses periféricos y las ideas descabelladas. La fundación tenía que apostar por el éxito, contratando a un mediador que entendiese los peligros y a un consultor que aportase al proyecto “un cimiento de información”.

Ahí hay una lección (una lección sobre todo esto) para las empresas y las agencias gubernamentales que quieren aprender a hacer sus negocios en público: se puede colaborar a escala incluso en la estrategia. Es arriesgado; se necesitan cuidados y alimentación. Pero se puede y se debe de hacer si se quiere trabajar públicamente, en colaboración, con las partes constituyentes, tal y como ellos esperan.

Entre las prioridades que surgieron del proyecto figura expandir y hacer más profunda la Wikipedia en sus mercados en desarrollo, y aportar diversidad en sus mercados ya desarrollados. Gardner citó a Clay Shirky (es una ley, ya sabéis: la gente de los medios tenemos que hacerlo una vez al día), separando los proyectos “let it happen” [dejad que se produzcan] de los “make it happen” [haced que se produzcan]. La Wikipedia en inglés forma parte de los primeros; la hindi, de los segundos. De nuevo, ahí hay otra lección para otras iniciativas: cuando puedas crear una plataforma para hacer que las cosas sucedan, hazlo; pero también invierte en lo que se necesita y haz que las cosas sucedan.

Wikimedia tiene que entender los motivos de la gente que la ayudarían en cualquier tarea. Y han descubierto que la gente comparte sus esfuerzos en la Wikipedia porque intentan por principios hacer del mundo un lugar mejor, y se animan más a contribuir porque la Wikipedia se mantiene independiente de otros intereses. También quieren demostrar sus conocimientos. Si eres una empresa de información, con solo permitir escribir comentarios en los artículos no logras satisfacer ninguno de esos motivos. Ayudar a la gente a mejorar sus propias comunidades sí lo lograría.

El resultado para la Wikipedia es asombroso. Todo el trabajo de estos voluntarios que hacen un intercambio no lucrativo ha generado un activo valorado en unos 5.000 millones de dólares, con un impacto en el sector que probablemente es aún mayor que esa cifra. La fundación ha calculado el valor del esfuerzo que se produce simplemente en editar la Wikipedia (no en investigar ni en escribir), y tras asignarle un valor mínimo por hora de trabajo se quedaron asombrados al descubrir que suma unos 700 millones de dólares al año. Esa es la premisa económica del Cognitive Surplus de Clay Shirky (ahora soy yo quien cubre su cuota): con el tiempo, la oportunidad, las herramientas, el apoyo y el deseo, podemos crear wikipedias de valor incalculable.

Así pues, ¿cómo pueden aplicarse estas lecciones al gobierno y a las empresas? Le pregunté a Gardner si la Wikimedia Foundation haría consultorías o crearía plataformas para otros. Me dijo que es tentador, pero que ese no es su trabajo. Me gustaría investigar a través de la CUNY las lecciones que la Wikipedia y otras iniciativas de colaboración similares pueden aportar al periodismo. Sería inteligente que otros sectores observasen y se replanteasen cómo operan... y plantear estrategias.

Amigos, creo que la primera muestra de open-government sería llevar esta experiencia a la generación de políticas. Está ok, pero es difícil. Veo oportunidades para crear herramientas para que los ciudadanos asuman algunas de las tareas del gobierno. Recientemente (con motivo de mi próximo libro, Public Parts), entrevisté a Beth Noveck, encargada de la iniciativa de Obama de open-government, y me dio otro ejemplo que me gustó: la página online de la Seguridad Social tiene que mostrar contenido en otros idiomas. Si los usuarios pudieron traducir Facebook de forma colaborativa, ¿no podrían los ciudadanos traducir esa web y su información? De hecho, ¿no podrían también traducir el inglés a inglés, haciendo que la burocracia se entienda desde ámbitos no oficiales? Por supuesto, podríamos. Necesitamos a alguien como la Wikimedia Foundation que invierta el esfuerzo para ayudar a que eso ocurra.

Las empresas también podrían utilizar este planteamiento, por ejemplo para recibir input en el diseño de productos. Observemos a Dell: desde el inicio de internet, los clientes se han ayudado los unos a los otros con el servicio. Desde el inicio de la Idea Storm de Dell, han ido dando ideas. Hay un enorme terreno intermedio en diseño y manufactura en el que podrían participar los clientes si tuviesen la plataforma para hacerlo. No, no estoy hablando de ver computadores diseñados por un comité democrático o que se parezcan a Wikipedia (eso sería el Infierno Dell), pero sí creo que esos clientes pueden ayudar a mejorar cualquier producto si las empresas aportan la estructura y las inversiones, como Wikimedia, para escuchar. También he entrevistado para el libro a Jay Rogers, de Local Motors, que me ha descrito un proceso de ese tipo.

El hecho es que, al final, la Wikimedia funciona públicamente por una cuestión de ADN y los beneficios se le acumulan (pero no solo fruto del compromiso, la promoción y la distribución, sino también por estrategia). Ese es el siguiente paso para crear la compañía u organización verdaderamente pública.

Una última observación: Wikipedia es el único servicio público entra las 50 principales páginas web. No solo ha reunido contenido, sino también gente, los colaboradores que crean ese material y que ahora trabajan juntos en su estrategia conjunta. Mientras discutimos asuntos que nos preocupan como sociedad nueva, hay lecciones que podemos aprender del trabajo y estructura de la Wikimedia Foundation. ¿Qué podemos hacer más de nosotros juntos para proteger los ideales y posibilidades de nuestra internet?

The Top Learning Resources To Be A Better Freelance Writer - Makeuseof

While computers and other forms of technology have replaced many manual labor jobs, that’s not the case in the field of writing. The daily proliferation of websites demands good and consistent content produced by freelance writers, designers, technicians and other web content providers.

If you‘re interested in pursuing work in freelance writing, there are a number of resourceful websites that provide real world tips and strategies. These are not job sites per sé; they are places to go to learn about the what it takes to develop and maintain a career as a freelance writer.

 

Freelance Folder

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One of the freelance writing sites at the top of my RSS feed is Freelance Folder. This site is not just for freelance writers, but it frequently runs freelance writing related articles each week. Its staff consists of writers, bloggers and designers whose recent subjects have included, “How to Use Twitter to Find More Freelance Work“, “Three Things Your Customers Wont Tell You … Unless you Ask“, “How to Stop Scrambling for Clients and Get Steady Stream of Paying Gigs.” The site also includes a free members forum of over 500 members.

The Savvy Freelancer

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If you’re fairly new to freelance writing, you’ll definitely want to start with Alexis Rodrigo’s The Savvy Freelancer. Her 31 Days to Start a Freelance Business (Or Make a Better One) rivals many books on the subject. Reading through her series of blog entries will provide lots of ideas for getting started in the field. She covers a range of topics from how to assess your skills, how to track your income and expenses, to how to monitor your freelance progress. This is the type of information that many people pay for.

Copyblogger

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One of the most commented upon websites for writers is Copyblogger.com, which currently has over 124,000 subscribers. Copyblogger provides a daily stream of posts about generating traffic, links, and subscribers for your own websites. Its popular articles include, “Five Grammatical Errors that Make You Look Dumb,“ “20 Warning Signs That Your Content Sucks,” “How Twitter Makes You a Better Writer“, and “Ten Timeless Persuasive Writing Techniques.” It’s another site with a wealth of information about writing and marketing, much of which you find in a book.

The Renegade Writer

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One the most popular books on freelance writing is The Renegade Writer. The authors, Linda Formichelli and Diana Burrell, have a companion website of the same name that they started back in 2006. Fomichelli and Burrell are prolific writers featured in many leading magazines in the U.S. Recent topics on their site include, “What Should I Put on My Website if I Have No Clips?“, “How Long a Query Should Be!“, and “How to Develop Multiple Streams of Income.” These authors are known for busting many myths about freelance writing and what it takes to make it big in the field.

The Freelance Writing Jobs Network

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The Freelance Writing Jobs Network is a networking site for freelance writers, featuring tips on interviewing skills for writing stories, “10 Popular Article Writing Questions,” and “12 Things to Do BEFORE Applying for a Freelance Writing Job.“ It includes other categories for tips on running a freelance writing business, job hunting, a grammar guide, and a daily list of job leads. The Freelance Writing Jobs Network is maintained by its chief editor, Susan Guelius who has nearly 20 years of experience in both marketing and writing fields.

Other noteworthy freelance writing sites include Free Writing Center maintained by MUO‘s Promotion and SEO editor, Ryan Dube; Laura Spencer’s Writing Thoughts; and a new site started early this year, simply called FreelanceWriting, maintained by Monika Mundell.

If you are freelance writer, let me know what sites I overlooked.

 

El caso Wikileaks: los tres mitos de la era digital - El Dipló

Wikileaks, una fuente de información digital donde se publican documentos secretos, suscita el debate sobre el papel del periodismo en la actualidad. Su sistema se contrapone a la información “libre” pero poco confiable que aseguran sitios como YouTube, Facebook o Twitter y rompe con ciertos mitos clásicos de la era digital.

La difusión de los “Diarios de la Guerra Afgana” (http://wikileaks.org/wiki/Afghan_War_Diary,_2004-2010) en Wikileaks, con notas publicadas en The Guardian (www.guardian.co.uk/world/the-war-logs), The New York Times (www.nytimes.com/interactive/world/war-logs.html) y Der Spiegel (www.spiegel.de/international/world/0,1518,708314,00.html), gracias a un acuerdo con Wikileaks, fue noticia en el mundo entero. Le Monde diplomatique, conjuntamente con Owni y Slate.fr, también ofreció los documentos online a través de un sitio de Internet especial (http://app.owni.fr/warlogs/). Las consecuencias en materia de seguridad de la filtración de este material se discutirán durante años. Mientras tanto, la publicación de más de 90.000 documentos ha generado un debate sobre el poder creciente del periodismo digital (http://en.wikipedia.org/wiki/Digital_journalism) y de los medios sociales. Muchas de las discusiones están arraigadas en lo que denomino mitos digitales o de Internet; mitos arraigados, a su vez, en nociones deterministas y románticas de la tecnología.

Mito 1: El poder de los medios sociales

A los comentaristas y los expertos en medios se les suele preguntar qué significa el caso Wikileaks respecto del poder de los medios sociales en la sociedad contemporánea, especialmente en la cobertura de una guerra (www.huffingtonpost.com/phil-bronstein/the-wikileaks-incident-ho_b_527788.html). La pregunta no tiene nada de malo, pero ilustra una tendencia problemática que ubica todas las formas de medios sociales (blogs, Twitter, Facebook, YouTube, Wikileaks) bajo un mismo paraguas enorme. El mito es que los medios sociales son homogéneos en virtud de sus tecnologías. Pero Wikileaks no se parece en nada a Twitter o YouTube. Lo que lo separa de otras formas de medios sociales es el proceso de revisión por el que debe pasar el material presentado para ser subido al sitio (www.thelocal.de/society/20100730-28855.html). Esto podría parecer un detalle, pero da justo en el centro de las nociones “tecno-utópicas” de un “espacio común abierto” donde cada uno y cualquiera puede postear (casi) todo para que lo lean, escuchen y vean todos.
El verdadero poder de Wikileaks no reside tanto en la tecnología (ayuda, pero hay millones de otros sitios en Internet dando vueltas) como en la confianza de los lectores en la autenticidad de lo que leen; ellos creen que quienes trabajan en Wikileaks avalan la veracidad del material. Hay literalmente centenares de videos de Irak y Afganistán en YouTube que muestran a las fuerzas de coalición participando en actos de agresión cuestionables y en algunos casos obviamente ilícitos (www.youtube.com/watch?v=LoFq9jYB2wo). Sin embargo, ninguno de esos clips tuvo un impacto como el del único video subido por Wikileaks (www.youtube.com/watch?v=5rXPrfnU3G0) donde se muestra a un montón de civiles (y dos periodistas de Reuters) abatidos por artillería aérea de alta potencia en un suburbio de Bagdad. ¿Por qué? Porque si bien la apertura total puede ser atractiva en teoría, la información sólo es valiosa en la medida en que es confiable, y Wikileaks tiene montada una estructura de revisión organizativa que Twitter, Facebook, YouTube y la mayoría de los blogs (por razones obvias) no. No todos los medios sociales son creados de la misma manera y por lo tanto su poder dista de ser igual.

Mito 2: El Estado-nación agoniza

Si hay algo que nos enseñó el caso Wikileaks es que el Estado-nación con toda seguridad no está en decadencia. Buena parte del discurso que rodea a Internet y, en particular, a los medios sociales, gira en torno de la premisa de que actualmente vivimos en una sociedad digital sin fronteras.
La noción de un Estado-nación en decadencia ha tenido mucha repercusión en ciertos ámbitos del mundo académico en los últimos años, pero los hechos de las últimas semanas deberían hacernos reflexionar. Quienes están a cargo de Wikileaks entienden claramente el papel vital del Estado-nación, sobre todo en lo que se refiere a la ley. A pesar de la afirmación de Jay Rosen, especialista en medios de la Universidad de Nueva York (http://journalism.nyu.edu/pubzone/weblogs/pressthink/2010/07/26/wikileaks_afg..., de que se trata de “la primera organización de noticias mundial sin Estado”, Wikileaks tiene un fuerte vínculo territorial.
Wikileaks está semi-oficialmente radicado en Suecia y cuenta con toda la protección ofrecida a los denunciantes y las garantías relativas al anonimato de las fuentes conforme al derecho sueco (www.euractiv.com/en/infosociety/sweden-gives-legal-shelter-controversial-wiki.... Tal como informó The New Yorker en junio de 2010 (www.newyorker.com/reporting/2010/06/07/100607fa_fact_khatchadourian), Wikileaks está conectado a un ISP (Proveedor de Servicio de Internet) sueco llamado PRQ (http://prq.se/?intl=1). El material presentado a Wikileaks primero pasa por PRQ y luego por servidores ubicados en Bélgica. ¿Por qué Bélgica?, se pueden preguntar. Porque Bélgica tiene la segunda legislación más fuerte en materia de protección de fuentes. Y el fundador de Wikileaks, Julian Assange, eligió Islandia como ubicación para decodificar la filmación aérea en video de las matanzas en Bagdad. Islandia sancionó recientemente la Iniciativa Islandesa de Medios Modernos (http://www.immi.is/?l=en), concebida para que el país sea un refugio global para los denunciantes, el periodismo de investigación y la libertad de expresión.
Además de Wikileaks, otros acontecimientos recuerdan la importancia de los Estados y las leyes en el fluido mundo digital: las recientes decisiones de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita de instigar el bloqueo de la función de mensajes en los dispositivos BlackBerry (www.bbc.co.uk/news/technology-10866417), o el bloqueo aparentemente infinito de YouTube Turquía (www.csmonitor.com/From-the-news-wires/2010/0627/Internet-censorship-alive-and.... Si bien es cierto que la estructura de Wikileaks está montada para eludir las leyes de determinados países (mediante la tecnología digital), también hace uso de las leyes de otros países. Wikileaks no ignora la ley; simplemente traslada todo el juego a lugares donde las normas son distintas.

Mito 3: El periodismo está muerto (o casi)

Los informes de la muerte del periodismo han sido muy exagerados (parafraseando a Mark Twain). El caso Wikileaks expresa el poder de la tecnología para hacernos repensar qué significa para nosotros “periodismo” a comienzos del siglo XXI. Pero también consolida el lugar del periodismo convencional dentro de la cultura contemporánea. Wikileaks decidió entregar los documentos afganos a The Guardian, The New York Times y Der Spiegel semanas antes de que fueran publicados online, –fuentes de medios convencionales y no a publicaciones “alternativas” (presumiblemente afines) como The Nation, Z Magazine o IndyMedia–. La razón es seguramente que las tres fuentes convencionales de noticias son las que establecen la agenda informativa internacional. Pocas fuentes (dejando de lado empresas de radio y televisión como la BBC o CNN) tienen tanta influencia como The New York Times y The Guardian; y el hecho de ser publicados en inglés les da mayor visibilidad. La gente de Wikileaks supo darse cuenta de que cualquier publicación de los documentos online sin un contacto previo con fuentes de noticias importantes generaría una precipitación caótica de artículos en el mundo entero.
De este modo, la atención se volvió directamente a los tres diarios en cuestión, donde un gran número de documentos ya había sido analizado y resumido. Y el papel de Wikileaks no se perdió en la avalancha de información. En la tesis de la muerte del periodismo (como en la de la muerte del Estado-nación), se confunde cambio con eliminación. La publicación de los Diarios Afganos muestra que el periodismo convencional todavía mantiene una buena cuota de poder, pero la naturaleza de ese poder cambió (respecto de 20 o 30 años atrás). Un ejemplo es el relato que hizo el editor ejecutivo Bill Keller del contacto entre el personal editorial de The New York Times y la Casa Blanca luego de la publicación de los documentos: “A pesar de condenar fuertemente a WikiLeaks por publicar estos documentos, la Casa Blanca no sugirió que The Times no debía escribir al respecto. Al contrario, en nuestras discusiones previas a la publicación de nuestros artículos, funcionarios de la Casa Blanca cuestionaron algunas de las conclusiones que habíamos extraído del material pero nos agradecieron por manejar los documentos con cuidado y nos pidieron que instáramos a WikiLeaks a retener información que pudiera costar vidas. Nosotros transmitimos ese mensaje” (www.nytimes.com/2010/07/26/world/26askthetimes.html?ex=1295755200&en=f5e7...).
Se trata de una declaración sorprendente por parte del editor ejecutivo del diario más respetado de Estados Unidos. Por dos razones. La descripción del encuentro muestra orgullo por el elogio de la Casa Blanca, enfrentada con las ideas tradicionales de la prensa como contralor de los que están en el poder. Segundo, el papel de The New York Times como intermediario entre el gobierno estadounidense y Wikileaks ilustra una interesante dinámica nueva de poder en la noticia y la información en Estados Unidos.
En el centro del mito de la muerte del periodismo (y del mito del papel de los medios sociales) se encuentra la suposición de una relación causal entre el acceso a la información y el cambio democrático. La idea de que el mero acceso a la información en bruto lleva de hecho al cambio (radical o de otro modo) es una noción tan romántica como la de que el mero acceso a la tecnología puede hacer lo mismo. La información, como la tecnología, solamente es útil si están presentes el conocimiento y las capacidades necesarias para activar dicha información. Wikileaks eligió sus tres diarios no porque representaran necesariamente almas gemelas ideológicas para Julian Assange y sus colegas, sino porque estaban profesional, organizativa y económicamente preparados para la tarea de decodificar y distribuir el material aportado.
En un mundo digital que se redefine constantemente como no-jerárquico, sin fronteras y fluido, Wikileaks nos recordó que la estructura, las fronteras, las leyes y la reputación todavía importan.

 

Pedro J. Ramírez: “El periodismo ciudadano es un mito” - Clases de Periodismo

Pedro J. Ramírez, el director del diario El Mundo de España, se encuentra en Lima donde recibirá  el doctorado Honoris Causa de la USIL. En una entrevista publicada hoy en Perú.21 deja claro que las investigaciones periodísticas certeras aumentan el prestigio de un medio. Asimismo, se ocupa del llamado periodismo ciudadano y la tecnología.

CON LA TECNOLOGÍA TODOS PUEDEN GENERAR INFORMACIÓN. ¿LA INVESTIGACIÓN DIFERENCIARÁ A LOS PERIODISTAS DE LOS MEROS GENERADORES DE DATOS?

Claro. El llamado ‘periodismo ciudadano’ es un mito con muy poca consistencia. Los medios siempre hemos tratado de que los lectores (usuarios) aporten noticias, pero como decía un veterano del Boston Globe: “Un señor que ve un accidente por un semáforo malogrado y lo cuenta de inmediato, quizá es un buen vecino, pero no es un buen periodista”. Un buen periodista, con este dato, se documenta, averigua cuántos accidentes ha habido en esa zona, llama a las autoridades de tránsito, etcétera, y, con ese material, arma una historia

¿SE DEBE ESTUDIAR PARA PERIODISTA?

No. Un buen periodista es el que hace bien su trabajo en el medio que trabaja. No debe haber ningún requisito, ninguna exigencia académica para ejercer el periodismo, que debe ser una profesión de libre acceso. Sin embargo, la experiencia demuestra que la formación universitaria mal no hace, y contribuye al buen periodismo.

USTED AFIRMA QUE SE AVECINA UNA NUEVA EDAD DE ORO DEL PERIODISMO…

La tecnología va a simplificar los procesos de intermediación entre el comunicador y el receptor (lector, oyente, cibernauta). Yo viví la etapa en que los periódicos tenían más linotipistas que periodistas y los talleres eran más importantes que la redacción; he visto a periódicos de derecha controlados por sindicatos de izquierda. Todo esto es historia. La tecnología nos ha permitido comprobar que hay vida después de la muerte, después del declive del papel. Es decir, el futuro de los periódicos depende de cómo aprovechen los soportes que la tecnología digital ofrece. Se lo grafico: la suscripción mensual a nuestra versión impresa cuesta 55 euros; la digital, 14, y aunque pareciera que recibiéramos menos dinero, en realidad recibimos más, pues en la versión digital evitamos a los intermediarios. Además, gracias a la tecnología vamos a tener muchos más lectores desperdigados en el mundo.

La entrevista completa de Gonzalo Pajares aquí

Youtube, una infografía. - arturogoga

Así es, hora de la infografía del día. Y qué mejor que dedicársela a uno de los servicios web más populares de los últimos años: YouTube.

YouTube es un excelente caso de éxito. Tanto así, que incluso Google, que intentó competir contra el servicio (con Google Video) no tuvo más remedio que comprar la empresa.

Y fue realmente un caso de estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado: allá por el lejano 2006, Adobe estaba lanzando al mundo su nuevo códec que prometía revolucionar el mundo del video, y lo hizo con el flv, que nos ayudó a dejar atrás la Edad Oscura ( ya saben, cuando todos los video estaban en Real Media, Windows Media Player o Quicktime, obligándonos o a descargarlos, o a “stremearlos” con una aplicación externa). Dado a que Flash estaba instalado en la gran mayoría de PCs, y gracias a que el códec elaborado por Adobe nos permitía mostrar video en el navegador, sin tener que abrir aplicaciones o ventanas extra, y sobre todo, consumiendo poco ancho de banda,  fue un éxito definitivo. Hasta hoy, claro, que está siendo reemplazado por navegadores capaces de reproducir videos en la web sin necesidad de plugins extra.

Pero en fin, no se pierdan esta excelente infografía, que recopila muchos datos básicos de YouTube.

youtube Things You Didnt Know about YouTube

Print your own Stickers to Highlight Poor Journalism - Digital Inspiration

journalism stickers

Tom Scott has created warning labels that you can print on your own and use them to highlight PR-driven and other poorly researched stories that are published in newspapers (and even online blogs).

The sticker template is available as PDF in standard A4 and Letter sizes.

This is both hilarious and a clever idea. If these stickers were real, they might just save some reading time.

Thanks @mathewi and @jdlasica for the tip.

African-Americans, Women, and Southerners Talk and Text The Most in the U.S. - Nielsen Wire

Think you can guess which Americans talk or text the most on their cellphones?

According to Nielsen, African-Americans use the most voice minutes – on average more than 1,300 a month. Hispanics are the next most talkative group, chatting an average of 826 minutes a month. Even Asians/Pacific Islanders, with 692 average monthly minutes, talk more than Whites, who use roughly 647 voice minutes a month.

African-Americans and Hispanics also text the most. Hispanics send and receive around 767 SMS messages a month while African-Americans send and receive around 780 – significantly more than Asians/Pacific Islanders (384 texts a month) and Whites (566 texts a month). The voice and text results are compiled from one year (April 2009-March 2010) of mobile usage data gathered by the The Nielsen Company, which analyzes the cellphone bills of more than 60,000 mobile subscribers each month in the United States.

Women Have Their Say
And if you think women in the U.S. talk more than men on their cellphones, Nielsen data confirms your suspicion. On average, women talk 22 % more than men (856.3 minutes a month compared to men’s 666.7). Turns out, American women are more communicative in general on mobile devices; they text more, too, sending or receiving an average of 601 SMS messages a month compared to the 447 monthly text messages sent or received by the average American male.

Teens Rule for Texting
Not surprisingly, teens text the most, sending or receiving an amazing 2,779 SMS messages a month. In the next two age brackets, text usage falls by more than half each time, with those aged 18-24 sending or receiving 1,299 messages and those aged 25-34 exchanging an average of 592 messages. While the text usage varies greatly between those 18-24 and those 25-34, their voice usage is quite close (981 voice minutes for 18-24 and 952 minutes a month for those 25-34 years old.)

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The South Speaks Up
Location plays into usage patterns as well. Southerners are the most talkative, but while Florida ranks high in terms of monthly voice minutes used, it ranks very low for text messaging (the state has one of the highest median ages and older Americans text the least.) Mississippi, interestingly enough, ranks high for both talking and texting.

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Infografía interactiva mostrando la calidad de servicios en diferentes países del mundo - wwwhatsnew.com

Impresionante la infografía que presentaron esta semana en newsweek.com.

Se trata de una imagen interactiva en la que podemos ver la calidad de los servicios de salud y educación, así como la situación política y económica y el índice que mide la calidad de vida de los “mejores” países del mundo.

Podemos seleccionar el país en el menú lateral y ver el resultado inmediatamente, con posibilidad de filtrar por grupo, cantidad de población o renta de la zona.

Un excelente lugar para entender mejor el mundo en el que vivimos.